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domingo, 13 de septiembre de 2015

Bizcocho de zanahoria y chocolate blanco

Después de 5 meses, creo que va siendo hora de retomar el blog y de seguir compartiendo con vosotros las recetas de siempre y las nuevas cosillas que voy aprendiendo. A decir verdad, mi intención no era dejarlo tanto tiempo parado, pero por diferentes circunstancias he ido retrasando el momento de escribir una nueva entrada y cuando entras en la dinámica de "mañana me pongo" corres el riesgo de posponerlo uno y otro día y de no encontrar nunca el momento perfecto para volver a escribir. No obstante, vuelvo con ganas y tengo recetas para todos los gustos y cosas muy ricas que enseñaros. Así que espero volver a las andadas y mostraros algo nuevo todas las semanas que espero que os gusten y sobre todo que os anime a meteros entre fogones.

Uno de mis blogs de cocina favorito es el de Webos Fritos. De él he probado varias recetas y siempre han sido un éxito, pues su autora, Su, es una apasionada de la cocina casera, le encanta investigar, seguir aprendiendo y formarse en París año tras año. Sin duda, si os gusta la cocina y la fotografía, no dejéis de visitar su página.

Pues bien, la receta que os traigo hoy, es de este blog. Desde el momento que ella lo publicó tuve claro que iba a hacerlo, pues el chocolate blanco me encanta y los ingredientes me resultaban muy apetitosos. Sin más, os dejo con estos Bizcochitos de zanahoria y chocolate blanco. Eso sí, no es apto para alérgicos a los frutos secos (I'm sorry, Sara).



Ingredientes:

  • 80 gramos de harina
  • 1 cucharadita de levadura química 
  • 100 gramos de almendras molidas
  • 100 gramos de azúcar
  • 80 gramos de azúcar glass
  • 159 gramos de mantequilla
  • 1 zanahoria grande
  • 75 gramos de chocolate blanco
  • 4 claras de huevo
  • 1 pizca de sal

Elaboración:
  • Comenzamos precalentando el horno a 160º calor arriba y abajo y engrasamos los moldes que vayamos a utilizar. Yo he utilizado estos moldes pequeñitos que tengo, pero si queréis, podéis usar uno de bizcocho normal.
  • Tamizamos la harina y la levadura en un bol. Añadimos las almendras molidas y los dos tipos de azúcar. 
  • Derretimos la mantequilla en el microondas y la añadimos a la mezcla anterior.

  • Rallamos la zanahoria y troceamos el chocolate blanco. Añadimos y mezclamos bien.
  • Por otro lado, montamos las claras de huevo con una pizca de sal y cuando estén a punto de nieve incorporamos a la masa que habíamos hecho y mezclamos con movimientos envolventes.
  • Repartimos la masa en los moldes y lo llevaremos al horno unos 40 minutos. Como siempre os digo, depende de vuestro horno y del tamaño de los moldes.

  • Para comprobar si están hechos, basta con pinchar uno de ellos. Si sale seco, vuestro bizcochito está listo.


Estos bizcochos son muy jugosos y el chocolate blanco le da un toque acaramelado que hará que os chupéis los dedos.



Hasta pronto
Rachel

jueves, 12 de febrero de 2015

Bizcocho de chocolate

Uno de los libros que me trajeron los Reyes Magos este año fue el de Objetivo: Tarta Perfecta, de Alma Obregón. Ya he probado alguna de sus tartas y he de decir que me encantan. Por ese motivo, cuando empecé a pensar qué dulce podía preparar para San Valentín, tenía bastante claro que cogería la idea del libro, pero como una tarta lleva más trabajo, he decidido preparar simplemente un bizcocho de chocolate, sobre todo para que os animéis a hacerlo. 
El resultado es excelente y ya veréis que es una receta sencillita. Solo os digo que tengo a mi hermana Sara emocionada con esta delicia, puesto que es una apasionada del chocolate y debido a su alergia a los frutos secos, no suele comerlo muy a menudo. 



Ingredientes:
  • 150 gr de harina de trigo
  • 50 gr de cacao en polvo sin azúcar
  • 250 gr de azúcar moreno
  • 2 cucharaditas de levadura química (cada cucharadita equivale a 5 ml)
  • 2 huevos M
  • 80 ml de aceite de oliva suave
  • 150 ml leche
  • 150 ml de agua hirviendo
  • 1 cucharadita de vainilla en pasta (opcional)


Elaboración:
  • Antes de nada, encendemos el horno y lo precalentamos a 180 grados calor arriba y abajo y engrasamos los moldes que vayamos a utilizar con mantequilla y un poquito de harina. En este caso, he usado unos moldes pequeños que tengo en forma de corazón.
  • Tamizamos la harina, la levadura y el cacao y reservamos en un bol. Os recuerdo, que tamizar consiste en pasar los ingredientes por un tamiz o colador para evitar que se formen grumos.
  • Mezclamos el aceite con el azúcar hasta que esté bien integrado. Si lo hacéis a mano, lo mejor es usar unas varillas para este paso, aunque si preferís, podéis usar la batidora. Y a continuación, añadimos los huevos de uno en uno y removemos bien.

  • Una vez bien integrado, añadimos los ingredientes secos (harina, cacao y levadura ya tamizados) y removemos con una espátula hasta conseguir que la mezcla sea homogénea.
  • Añadimos la leche, la vainilla y el agua hirviendo. Es muy importante que midáis bien los líquidos, porque si echamos de más el bizcocho puede quedar muy apelmazado. 
  • Mezclamos todo bien y ya tendremos la masa lista para repartir en los moldes. Como veréis, es bastante líquida.
  • Horneamos entre 20 y 30 minutos, aunque como siempre os digo depende de vuestro horno y del tamaño de los moldes que utilicéis. En mi caso, como los moldes eran bastante pequeños en 20 minutos estaban hechos. Os aconsejo que antes de sacarlos, pinchéis con un palillo y comprobéis que sale seco. Si es así, está listo.

  • Dejamos enfriar antes de desmoldar (si lo hacemos en caliente lo más probable es que nuestro bizcocho se desmorone).

En este caso, he acompañado el bizcocho con un poco de dulce de leche, pero podéis abrirlo a la mitad y rellenarlo con vuestra mermelada favorita o simplemente comerlo tal cual, pues está tan bueno que no necesita nada más para saborearlo.


Y si estáis enamorados, no olvidéis compartirlo con vuestra parejita, que al fin y al cabo esa era la idea de hoy, preparar un dulce chocolateado para celebrar este día de San Valentín.


Hasta pronto
Rachel