jueves, 29 de enero de 2015

Croquetas de cocido

Las croquetas ocupan un punto y aparte en nuestra casa. Nos gustan de todo tipo, bien sea de carne, de pescado o incluso de mariscos. Si salimos a tapear, es raro el día que no pedimos alguna ración de croquetas y siempre que vamos a Don Benito, esperamos ansiosos que mi padre las haya preparado. 
Las de cocido son ideales para aprovechar la carne que sobra, aunque para seros sinceros, yo hasta compro más carne para que me salgan mayor cantidad. Total, ya que me pongo... 
Para mí, lo mejor que tiene esta receta es su sencillez, sobre todo para aquellos que tengáis respeto a la bechamel porque como veréis a continuación la preparamos junto con el relleno. No dejéis de probarla porque os va a salir bien y no tendréis que preocuparos por los grumos. 


Ingredientes:
  • 300-350 gramos carne de cocido
  • Media cebolla
  • 4 cucharadas soperas de harina
  • 2 vasos de leche
  • Pimienta negra
  • Sal
  • Nuez moscada
  • Aceite de oliva virgen extra



Elaboración:
  • Picamos la cebolla muy chiquitita y la pochamos en una sartén con un poco de aceite.
  • Mientras, desmenuzamos la carne y la picamos también chiquitita.
  • Cuando la cebolla está transparente, añadimos la carne. Salpimentamos al gusto, echamos un poco de nuez moscada y mezclamos bien.
  • A continuación, añadimos las cucharadas de harina y removemos bien hasta que se haya integrado con la carne para que no quede cruda y al momento echamos la leche. (La proporción es 1 vaso de leche por cada 2 cucharadas de harina)


  • Vamos removiendo la leche y retiramos del fuego en cuanto veamos que ha espesado la masa.
  • Antes de dar forma a las croquetas, dejamos enfriar la masa para que sea más fácil. Para ello, lo pasamos a un plato y lo tapamos con film transparente de manera que éste toque la superficie de la masa. Esto evitará que se forme costra.
  • Para darle forma nos ayudaremos con un poquito de pan rallado. Después las pasamos por huevo batido y finalmente por pan rallado. 


  • Llegados a este punto podemos freír nuestras croquetas en abundante aceite bien caliente o congelarlas para consumir en otro momento.


Las croquetas las podéis hacer de infinidad de cosas: si os sobra merluza que hayáis preparado o un pollo asado o incluso cogiendo una lata de atún o unos champiñones... Lo que se os ocurra será perfecto para probar y ya veréis qué buenas os quedan.


Hasta pronto
Rachel

jueves, 22 de enero de 2015

Lombarda con pasas y piñones

Estas Navidades probé en casa de mi suegra esta receta de lombarda que me encantó. Yo nunca había comido esta verdura (por eso de que no soy muy dada a comer estas cosas, jeje), pero me gustó tanto que en cuanto la vi en el mercado, me animé a comprarla para prepararla en casa. Es sencilla y una opción perfecta como primer plato. Espero que os guste.



Ingredientes:

  • 1 lombarda
  • 1 manzana
  • Piñones
  • Pasas
  • Vinagre
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra



Elaboración:
  • Partimos la lombarda en trozos y la ponemos a cocer en la olla express con abundante agua, sal y un buen chorro de vinagre (el vinagre, hará que la lombarda no pierda intensidad en su color). En mi olla, con 20 minutos es suficiente.
  • Cuando ha salido todo el vapor, abrimos la olla y escurrimos bien la lombarda en un colador.
  • Por otro lado, pelamos la manzana, la picamos y la ponemos a pochar en una sartén con aceite. 
  • Iremos cocinando la manzana a fuego medio y cuando esté lista, añadimos primero los piñones y a continuación las pasas (Yo uso las sultana que son las que más me gustan, pero podéis hacerlo con las que queráis).

  • Cocinamos todo unos 5 minutos y añadimos la lombarda. Mezclamos bien y echamos un poquito de vinagre y rectificamos de sal si fuera necesario. Os recomiendo que probéis antes de servir, porque al llevar manzana y pasas tiene un punto bastante dulce.

Si queréis, podéis cocerla en una olla normal, pero como es bastante dura, os recomiendo que uséis la olla rápida para que no os lleve toda la mañana hacerla.
En cuanto a las pasas podéis suprimirlas si no os gustan mucho (que sé que es un ingrediente conflictivo, jeje), pero a mí me encanta el toque dulce. 
También me han comentado que se puede hacer con pera y nueces, así que si la pruebo ya os contaré.


Hasta pronto
Rachel

jueves, 15 de enero de 2015

Lagrimitas de pollo

En el recetario que me regalaron el día de mi boda, hay una receta que hago bastante a menudo, sobre todo si tengo invitados a cenar y preparamos algo de picoteo. Me la escribió mi prima Bea y es que a las dos nos encanta el pollo. Hemos compartido muchos domingos comiendo esta carne, unas veces en salsa, otras con tomate, ¿verdad primi? Pues bien, esta versión que os traigo hoy, está llena de sabor y gusta mucho en casa, incluso a mi peque de 1 año y medio. 




Ingredientes (4 personas):

  • 3 pechugas de pollo entera (sin filetear)
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de comino
  • 1 cucharadita de orégano
  • 1 vaso y medio de vinagre
  • 1 vaso de agua
  • Aceite de oliva virgen extra


Elaboración:
  • En un mortero machacamos los ajos junto con la sal, el pimentón, el comino y el orégano
  • Por otro lado, en un recipiente echamos el vinagre y el agua y a esto añadimos la mezcla del mortero. 
  • Cortamos las pechugas en tiras y las añadimos al recipiente (yo suelo usar un tupper).
  • Tapamos y dejamos reposar en el frigorífico unas 3 horas. 
  • Pasado este tiempo de maceración, pasamos el pollo por harina. Para quitar el exceso de harina, podemos pasar las pechugas por un colador.
  • Freímos a fuego fuerte en una sartén con abundante aceite caliente.

  • Cuando lo sacamos de la sartén, lo ponemos en un plato con papel absorbente para escurrir bien el aceite.
  • Podemos acompañar con nuestras salsas favoritas, aunque tienen tanto sabor que no es necesario. Aún así, a nosotros nos encantan con alioli.

Como veis, con muy poco, podemos hacer un plato muy sabroso. Lo más importante es que lo tengáis macerando en la nevera unas horas antes y lo freímos en el momento de comer, para que esté recién hecho. Os aseguro que os va a encantar, ya veréis.


Hasta pronto
Rachel

martes, 23 de diciembre de 2014

Solomillo con almendras y champiñones

Este solomillo que hoy os traigo es el plato habitual en nuestra cena de Nochebuena, o mejor dicho, en la comida de Navidad, porque cuando terminamos con todos los entrantes, ya no queda sitio para la carne... Además, es una receta a la que recurro mucho cuando tengo invitados en casa, y como veréis no requiere de ingredientes complicados ni excesivamente caros. Si queréis que sea un poco más especial, y podéis permitíroslo, comprad un buen solomillo ibérico. Y por supuesto, no olvidéis acompañarlo de una buena barra de pan, pues la salsita está espectacular.



Ingredientes (4 personas):

  • 1 solomillo de cerdo
  • 2 latas de champiñones
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • 1 vaso de vino blanco
  • Un puñado de almendras tostadas con sal
  • Sal y pimienta negra (al gusto)
  • Aceite de oliva virgen extra


Elaboración:
  • Comenzamos pochando la cebolla en una sartén. Añadimos la hoja de laurel.
  • Cuando empiece a estar transparente añadimos el solomillo entero que habremos salpimentado a nuestro gusto y lo doramos por todos lados.
  • Una vez doradito, echamos el vaso de vino blanco y lo ponemos unos minutos a fuego máximo para que se evapore el alcohol
  • Añadimos las latas de champiñones (incluido el líquido que traen) y dejamos que siga cocinándose todo a fuego mínimo unos 10 o 15 minutos. 


  • Sacamos el solomillo y sobre una tabla lo cortamos en rodajas del grosor que queramos. Y ya troceado, lo añadimos de nuevo a la sartén.
  • En un mortero, machacamos el diente de ajo y las almendras (si no os gusta mucho el toque del ajo, podéis prescindir de él perfectamente).

  • Justo antes de retirar del fuego, añadimos las almendras machacadas, removemos para que se integre bien y listo para comer!!

Este plato es perfecto para comer de un día para otro, por lo que podéis prepararlo el día antes y así podéis disfrutar de la familia en lugar de tener que estar metido en la cocina el mismo día de nochebuena. 


Que os aproveche y Felices Fiestas!

Hasta pronto
Rachel

viernes, 19 de diciembre de 2014

Helado de turrón

El día 1 de enero se reúnen en casa de mi suegra prácticamente toda la familia, que son alrededor de unas 25 personas. A parte de la comida, que siempre hay para todos los gustos, ella prepara varios postres, y es que al fin y al cabo, es lo que todos están esperando! Este helado de turrón es un imprescindible el primer día del año y además de ser un bocado delicioso ya veréis qué fácil prepararlo. Y sin necesidad de heladera!



Ingredientes:

  • 1 tableta de turrón
  • 1 huevo
  • 1 brick de nata para montar









Elaboración:
  • Desmenuzamos el turrón en un bol y lo calentamos en el microondas.
  • Lo mezclamos con la nata.
  • Separamos la clara de la yema y añadimos esta última al turrón.
  • Por otro lado, montamos la clara y lo mezclamos con el resto de ingredientes con movimientos envolventes.


  • Una vez que esté todo mezclado, lo guardamos en un recipiente hermético y al congelador.


Lo ideal es dejarlo en el congelador 24 horas, así que os recomiendo prepararlo el día antes de su consumo. Ya veréis qué buen resultado con tan poquitos ingredientes.


Hasta pronto
Rachel

domingo, 14 de diciembre de 2014

Tarta de Zanahoria

La primera vez que oí hablar de la tarta de zanahoria, pensé: "¿perdona? ¿tarta de qué? ¿de zanahoria? ¿quién quiere comerse eso?", pero cuando la probé... ¡ay cuando la probé!!! vaya cosa más rica!! Obviamente, no sabe para nada a zanahoria, y esta hortaliza le aporta gran esponjosidad al bizcocho.
Pues bien, Antonio, es decir, mi marido, está obsesionado con esta tarta. La probó en Los Olivos (el restaurante de nuestro amigo Jose, en La Línea) y siempre que puede la pide de postre. Como nos pilla un poco lejos, un día decidí buscar en internet alguna receta y darle una sorpresa. Tras mucho buscar en la red, me decanté por la receta de uno de mis blogs favoritos: Pasen y Degusten, y os garantizo que es un éxito asegurado. Yo he cambiado un poco las proporciones de la cobertura, pero por lo demás, soy bastante fiel a la receta de Mª José. 




Ingredientes:
  • Para la tarta:
    • 200 gr zanahoria rallada
    • 175 gr azúcar moreno
    • 175 gr aceite girasol
    • 175 gr harina
    • 1 sobre levadura
    • 3 huevos L
    • 75 gr nueces
    • La ralladura de una naranja
    • 1 cucharadita de canela molida
    • 1/2 cucharadita de nuez moscada

  • Para la cobertura:
    • 250 gr de queso de untar
    • 150 gr de azúcar glass
    • 400 gr de nata de montar







Elaboración:
  • Precalentamos el horno a 180 grados y engrasamos los moldes con mantequilla y un poco de harina. Yo he utilizado 3 moldes desmontables de 15 cms de diámetro, pero podéis usar un único molde y luego partir el bizcocho por la mitad para rellenar, o simplemente cubrir el bizcocho por arriba (en ese caso, utilizad la mitad de las cantidades de la cobertura)
  • Batimos el azúcar con el aceite. Una vez batidos, añadimos los huevos de uno en uno para que se integren bien. Y seguimos batiendo. Aunque veáis que yo he usado mi robot para hacer el bizcocho, no es imprescindible. Podéis hacerlo perfectamente a mano.
  • En otro recipiente, tamizamos la harina, la levadura, la canela y la nuez moscada. Tamizar consiste en pasar los ingredientes secos por un colador (esto se hace entre otras cosas para evitar que se formen grumos).
  • Añadimos la mezcla sólida a la líquida y volvemos a batir hasta que esté bien mezclado.
  • Incorporamos la zanahoria rallada y la piel de la naranja (al rallar la naranja, debéis evitar llegar a la parte blanca de la fruta para que no amargue). Mezclamos con una espátula.
  • Añadimos las nueces troceadas y volvemos a mezclar hasta que estén integrados bien todos los ingredientes.

  • Repartimos la masa en nuestros moldes y metemos al horno 30 minutos si vuestros moldes son de 15 cms. Si utilizáis un único molde, deberéis hornearlo entre 40 y 45 minutos. Lo mejor es que una vez pasada la primera media hora, vayáis comprobando la cocción del bizcocho.
  • Sacamos del horno y dejamos enfriar antes de desmoldarlo si no queremos destrozarlo. 
  • Para preparar la cobertura, empezamos montando la nata. Para que monte bien, importante que la nata tenga un 35% de materia grasa o más y que esté fría. 
  • Por otro lado, mezclamos el queso con el azúcar glass. Añadimos a la nata montada y mezclamos con una espátula.

  • Para montar nuestra tarta, lo primero es crear una base del tamaño de la tarta. Para ello, recortamos nuestro círculo en un cartón, lo cubrimos con papel aluminio y listo. 
  • Ponemos un poquitín de crema sobre la base y ponemos el primer bizcocho. 


  • Con una manga pastelera, echamos crema sobre el bizcocho y extendemos con una espátula. Ponemos otro bizcocho, presionamos un poquito y hacemos lo mismo.

  • Para hacer la parte externa, lo primero es echar una capa finita sobre toda la tarta y refrigerar unos 15 minutos. Esta capa hará de "sujetamigas"y facilitará el trabajo a la hora de hacer nuestra decoración de la tarta. 
  • En este caso, la he decorado en plan más rústico, simplemente haciendo como piquitos con la espátula, pero podéis decorarla cómo más os guste. 

  • Podéis hacer la tarta de un día para otro, pero al llevar queso, hay que conservarla en la nevera. Habitualmente, yo hago los bizcochos los días antes, y la crema el mismo día que la vayamos a comer.

Al principio, yo hacía la mitad de cobertura, pero como mi marido es un ansia y siempre le parece poco, decidí hacer el doble y es cierto que le da un toque buenísimo a la tarta. También podéis añadir un poco de vainilla si os apetece e incluso echarle pasas. Pero para mí, esta versión es perfecta tal y como os la presento. 



A continuación os dejo un vídeo para que veáis el paso a paso del bizcocho. En breve, tendréis también el frosting y el montaje de la tarta.




¡Hasta pronto!
Rachel 

martes, 2 de diciembre de 2014

Cocido

Cuando era niña, el viernes era mis día favorito. No solo porque empezaba el fin de semana, sino porque al salir del cole, ponía rumbo a casa de mi abuela Pura. Desde que entraba en el portal, el olor a cocido inundaba las escaleras y subía lo más rápido que podía. Le daba un beso a mis abuelos y me sentaba en la mesa a esperar ese plato de garbanzos que tanto me apasionaba. Mi abuela era una magnífica cocinera, y puesto que era una mujer de costumbres, los viernes, excepto en época de vigilia, siempre hacía cocido.



Ingredientes (6 personas):

  • 1/2 kilo de garbanzos
  • 1 pechuga de pollo entera
  • 1 trozo de ternera
  • 1 hueso de jamón
  • 1 trozo de tocino fresco
  • 1 trozo de tocino añejo
  • 1 patata
  • 1 zanahoria
  • 1 pimiento verde
  • 1 tomate
  • Chorizo
  • Morcilla
Elaboración:
  • La noche anterior ponemos los garbanzos en remojo con agua caliente y un poco de sal.
  • Tiramos el agua de la noche anterior y en una olla express ponemos primero los garbanzos y luego el resto de ingredientes (a excepción del tomate y el pimiento) y cubrimos con agua fría.
  • Lo llevamos al fuego y cuando empiece a hervir, veremos que sale una espuma en el agua. Lo que tendremos que hacer es ir quitando esa espuma.
  • A continuación cerramos la olla y una vez que la pesa da vueltas o que empieza salir el vapor (en función de la olla que tengáis), bajamos el fuego y lo dejamos entre 50 y 60 minutos. En mi caso, la olla es rápida, por lo que con ese tiempo tengo suficiente. Si tenéis una olla de las de toda la vida, a lo mejor tendréis que dejarlo unos minutos más y si tenéis una olla de las súper rápidas, el tiempo será menos. Por eso es importante que conozcáis vuestro menaje de cocina y los tiempos de cocción.
  • Cuando termine de salir el vapor, abriremos la olla y sacaremos la carne, la patata y las zanahorias a una fuente. 

  • A los garbanzos les vamos a añadir agua y sal y ponemos de nuevo al fuego a cocer.
  • Añadimos 1 tomate entero y 1 pimiento verde y cuando arranque a hervir, sacaremos caldo para la sopa. A mí me gusta pasarlo por un colador para quedarme con el caldo exclusivamente.
  • Dejo también algo de caldito a los garbanzos, porque nosotros no tenemos costumbre de comerlos secos (como en Madrid).
  • Por otro lado, coceremos el chorizo y la morcilla unos 15 minutos a fuego mínimo.

  • Para servir el cocido, tendremos varias opciones. Podemos servir a cada uno los garbanzos en un plato y poner la fuente con la carne y las verduras por otro lado para que cada uno se sirva lo que quiera. O bien, mezclarlo todo en la olla antes de servir (desmenuzar la carne, trocear las patatas, etc). O incluso habrá quien se coma de primero un caldito. Nosotros, el caldo, lo guardamos y otro día haremos una sopa con fideos o arroz. 

Con la carne que sobra, me encanta preparar unas croquetas, de las que prontito os pondré también la receta. Y es que el cocido es uno de esos platos que ofrece otras recetas de aprovechamiento que están también riquísimas!!



¡Hasta pronto!
Rachel